Día Internacional de los Pueblos Indígenas: Un alerta mundial para protegerlos del SARS-CoVid-2

Hoy, como cada 9 de agosto, se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, honrando la primera reunión que se realizó sobre pueblos indígenas por parte de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Para este 2020, en el que la pandemia del SARS-CoVid-2 se ha hecho presente en forma universal, pero que afecta aún más a colectivos vulnerables, dicha organización escogió un lema especial “COVID-19 y la resiliencia de los pueblos indígenas”, para hablar de esa batalla que libran nuestros hermanos desde hace siglos con enfermedades y situaciones impuestas desde el exterior de sus comunidades y ante la que hoy se hace imperativo volver la mirada en forma especial y urgente, a fin de protegerlos de un nuevo etnocidio. Y más aún en Venezuela, donde esta pandemia llega con un sistema de salud precario y que se complica aún más cuando se habla de los territorios distantes donde habita la mayor parte de la población indígena.

La ocasión nos ofrece la oportunidad de visibilizar la existencia y necesidades de los pueblos indígenas y destacar varios aspectos que se suman y que requieren del acento en las acciones para el fortalecimiento en los procesos de autonomía, pero también aquellos esfuerzos que ayudan a consolidarlos.

Las últimas cifras que las organizaciones Wataniba-Orpía tenemos consolidadas a la fecha (no hay fácil acceso a la data en tiempo real), desnudan un drama que avanza cada día y sobre el que constantemente alertamos a las autoridades para que se frene su expansión. Más que celebrar, queremos convertir este día en una alerta mundial sobre lo que se cierne en la Amazonía venezolana: para el 19 de julio de 2020, había un total de 1.503 personas contagiadas por el SARS-CoVid-2 y cinco fallecidos, según los datos que nos ofrece el boletín de Wataniba-Orpia. De estos, 1.397 se concentran en el estado Bolívar, 63 en Delta Amacuro 63 y  47 casos en el estado Amazonas[1].

Ante este aumento de la amenaza debido a contagios de SARS-CoVid-2, los pueblos indígenas que habitan la región deben enfrentar una situación con un precedente extremadamente vulnerable, debido a la precariedad del sistema de salud venezolano, como ya hemos indicado líneas arriba, las dificultades para el ejercicio de la seguridad alimentaria, el incremento de la minería y actividades asociadas, la falta de implementos e insumos médicos para atender esa y otras enfermedades, agravando la posibilidades de atención sanitaria. Este breve comentario de la susceptibilidad a la que están sometidos los pueblos y comunidades indígenas en la Amazonía venezolana se ve materializada con 189 indígenas infectados[2], para el 02 de agosto, como lo expone el Boletín Wataniba-Orpia, es decir, alrededor 10-12% del total de personas contagiadas en esta región pertenecen a pueblos indígenas.

Pese a esta difícil situación, estos pueblos no están solos ni de brazos cruzados. A comienzos de la llegada de la pandemia a Venezuela, en abril de 2020, las organizaciones indígenas del estado Amazonas, con su organización aliada Wataniba, decidieron crear un equipo de trabajo a fin de hacerle frente al Covid-19, cuyas acciones y propuestas continúan avanzando, en un panorama que si bien es muy complejo, cuenta con la resiliencia de la que habla este año el lema de la ONU al que hemos aludido. Pero antes de entrar de lleno en el panorama venezolano, ofreceremos una visión de conjunto sobre la problemática indígena mundial, a fin de no perder las conexiones con una realidad que no es solo nuestra.

Fotografía: Wataniba / Jesús-Chucho-Sosa

Población indígena en el mundo

Si nos orientamos por algunos datos de la ONU, la cantidad total de indígenas representa un 5% de la población mundial, lo que equivale a 476 millones de indígenas, aproximadamente, distribuidos en 90 países[3]. Según los datos que aportó el primer estudio mundial sobre la pobreza entre los pueblos indígenas en el mundo en desarrollo, la mayor cantidad de población indígena está en China con 36% del total mundial; entre Asia meridional y Asia oriental se encuentra el 42%, mientras que el porcentaje restante, está distribuido en África con 7%, Arabia 5%, entre Canadá y Estados Unidos 1%, y en América Latina con el 8% de los indígenas del mundo, con un poco más de 35 millones aproximadamente[4].

Entre los 35 millones de indígenas de América Latina, existe un total de 247 pueblos en la Amazonía, según el Atlas socio-lingüistico[5]. Dicha población se ve expuesta a circunstancias desiguales, puesto que, se presentan ciertas dificultades para enfrentar sus necesidades más sentidas, así como, para encarar el nuevo coronavirus. En virtud de ello, en este día nos vemos invitados a mencionar los avances y obstáculos que a estos pueblos  les ha tocado encarar, en el ejercicio de su autonomía, en función de las circunstancias complejas de salud que implica la pandemia.

Indígenas en Venezuela

En Venezuela, el 2,8% de la población total es indígena, según datos del Censo Nacional de Población del año 2011, en el que se indica que más de 724 mil personas se auto-reconocen como indígenas[6].

En su carácter más amplio y general, los pueblos indígenas son expresión de una gran diversidad socio lingüística y cultural, componente indiscutible de nuestra identidad como país. Ellos conforman 59 pueblos, pertenecientes a las familias lingüísticas: Caribe, Arawaka, Tupi, Chibcha, Saliva, Yanomami, Guajibo e independiente que habitan en los estados Amazonas, Anzoátegui, Apure, Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Zulia, Lara, Falcón, y Mérida,  tanto en hábitat ancestral y tradicional, como en zonas semi rurales y urbanas[7]

Los derechos de los pueblos indígenas en el país, consagrados en el instrumento jurídico nacional e internacional, continúan siendo un compromiso pendiente, cuyas coordenadas están muy bien expuestas en la Carta Magna. Ellas están referidas a temas que los propios representantes indígenas definieron como fundamentales, y que fueron ampliamente debatidos por sus organizaciones en asambleas comunitarias y sectoriales al momento de redactar los derechos en la Constitución de 1999. Su contenido expone, en primer lugar, los derechos territoriales ocupados tradicional y ancestralmente; a la educación propia y la educación intercultural; eluso, desarrollo y revitalización de los idiomas; el empleo de la medicina tradicional como un derecho y un deber; al reconocimiento de saberes asociados a las tecnologías, tanto las tradicionales como las de carácter innovador; al uso de los recursos vinculados al manejo de fauna, plantas, ecosistemas; al reconocimiento y al  ejercicio de las técnicas agrícolas; al derecho a la consulta previa e informada sobre su vida presente y futura en la implementación de políticas o planes de cualquier naturaleza; como también aquellos referidos al pensamiento filosófico y político; aspectos ligados a sus diversas maneras de concebir el mundo, y a sus prácticas cotidianas.

No obstante, a pesar de que los derechos indígenas cuentan con un número considerable de instrumentos jurídicos, nacionales e internacionales, leyes orgánicas y específicas, convenios, etc., la correspondencia entre políticas públicas y marco jurídico continúa estando desfasada. Las leyes y las instituciones han implementado políticas públicas con criterios en el orden asistencial, paternalista, en muchos casos inconsultos y unilaterales, como es el referido al decreto del Arco Minero del Orinoco, creado oficialmente el 24 de febrero de 2016. Igualmente ha pasado con la explotación ilegal del oro en la cuenca del Caura (hoy parque Nacional Caura) y la Paragua en el estado Bolívar y en el Parque Nacional Yapacana en el estado Amazonas.

De manera similar, se presenta una precaria implementación de políticas educativas y de salud desde una perspectiva intercultural, para solo nombrar algunos ejemplos, en los que por omisión, y otras causas vinculadas a las prácticas institucionales, no se toman las medidas correspondientes que están contenidas en las leyes nacionales. Tales irregularidades se multiplican en el escenario nacional y con el pasar de los años, desgastan y obstaculizan la necesidad de establecer relaciones de respeto e igualdad fundamentadas en el ejercicio de la autonomía. Especialmente porque en la actualidad el avance de la pandemia, ahoga las posibilidades de atender efectiva y oportunamente el contagio al SARS-CoVid-2.

Fotografía: Wataniba

Tiempos de pandemia. Amazonía Venezolana

Queremos destacar que la Organización de Naciones Unidas, en el marco del Día Mundial de los Pueblos Indígenas, llama la atención sobre un tema que ha sido centro de reflexión y denuncia por parte de las organizaciones indígenas, especialistas, académicos y otras organizaciones civiles: el vínculo entre pandemia, daños ambientales, y derechos territoriales. Todo lo cual está asociado a la salud en virtud de la necesidad de contar con un territorio sano y vigoroso (libre de minería, grupos armados, contrabando, madereras), fuente de los recursos y conocimientos tan necesarios en estos tiempos de Covid-19. De modo que, como señalamos anteriormente, la relación entre el ejercicio de la autonomía es esencial para los pueblos indígenas en la atención a esta pandemia.

En la propagación mundial del SARS-CoVid-2, la Amazonía venezolana (estimada la población indígena de 245.244 personas para 2020[8]), constituida por los estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro, ha venido confrontando tal circunstancia en forma muy adversa, por la grave situación de salud y alimentación y el creciente número de muertes prevenibles que anteceden a su llegada. Esta situación que ha venido afectando a los pueblos y comunidades indígenas de la Amazonía venezolana, está caracterizada por la presencia de  tuberculosis, desnutrición en el caso de los Warao del estado Delta Amacuro; la malaria y tuberculosis para los estados Amazonas y Bolívar, distando mucho de lo que establecen las leyes y demás instrumentos jurídicos y políticos, pues, continúan siendo, según los indicadores de salud, el sector más excluido y subatendido de la población, especialmente los niños que, tienen mayor probabilidad de morir por enfermedades altamente evitables si son atendidas a tiempo como puede ser la diarrea, enfermedades respiratorias,  sarampión, difteria, desnutrición, parasitosis intestinales, anemia, hepatitis viral,  tuberculosis y malaria.[9]

Por otra parte tenemos, que la mortalidad infantil entre indígenas Warao o Yanomami oscila entre el 15 % y el 50 % de los niños nacidos vivos, muertes que en su mayoría ocurren antes de los cuatro años.[10]  Igualmente, la falta de acceso al agua potable, los cambios en la dieta, la falta de recursos económicos para la adquisición de alimentos y las políticas alimentarias inadecuadas[11] [12], son factores que han determinado la fragilidad de su sistema inmunológico.

Un ejemplo de ello, es la marcada incidencia del VIH, como lo refleja un estudio realizado en 2011, en ocho comunidades Warao de la zona de San Francisco de Guayo, cuya conclusión determinó una tasa de infección promedio de 9,55 %. La comunidad con mayor incidencia presentó una tasa del 22 %. El tiempo de duplicación de la población infectada se estima en 0,8 años, y la sobrevida de los pacientes enfermos no supera los 4 años.[13] También es de resaltar que la población Warao, como parte de nuestra Amazonía, presenta el índice más alto de tuberculosis en Venezuela, con 450 casos por 100.000 personas,[14] casi 20 veces mayor al promedio nacional (23,5/100.000).

Para el caso de los estados Bolívar y Amazonas, la epidemia de malaria se desarrolla con mayor incidencia, a consecuencias del contagio adquirido en las zonas mineras[15], en su mayoría situadas en territorios de ocupación tradicional de pueblos indígenas. En este contexto, la amenaza del Covid-19 anda de la mano del extractivísmo, atemorizando a las comunidades por la presencia de personas trabajando en las minas, así como, las actividades que se desprenden de la minería, como son el contrabando, la prostitución, el tráfico de drogas, entre otras que, han atraído un sin fin de gente ajena a los territorios de los pueblos indígenas, y con ello aumentando el riesgo al contagio de esta pandemia y otras enfermedades.

A esa situación se agrega, el deterioro de la capacidad instalada de los servicios de salud para la atención de los casos que se puedan presentar. Actualmente la carencia de medicamentos antimaláricos es generalizada, los casos aumentan más de 70 % al año y muchas muertes no se están registrando.

En medio de estas condiciones, que reducen la capacidad para responder adecuadamente frente esta enfermedad, los pueblos indígenas han impulsado una iniciativa, tal como lo indicamos en la primera parte de este artículo, a través de la Organización de los Pueblos Indígenas del estado Amazonas, en conjunto con Wataniba, para enfrentar tal problemática.

Fotografía: Wataniba

Estrategia Orpia-Wataniba para enfrentar el SARS-CoVid-2

Un esfuerzo realizado en el inicio de la pandemia, a mediados del mes de abril de 2020, fue la convocatoria entre las organizaciones indígenas del estado Amazonas, con su organización aliada Wataniba, para crear un equipo de trabajo a fin de hacerle frente al SARS-CoVid-2.

En virtud de esta alianza, se desarrolló una propuesta con el objetivo de implementar ‘un sistema de alerta temprana’ a partir de tres componentes: el primero, enfocado a la comunicación y difusión de una campaña de prevención para hacer accesible a las comunidades indígenas las recomendaciones y nociones básicas del SARS-CoVid-2; el segundo componente, dirigido a construir un servicio de monitoreo y seguimiento del SARS-CoVid-2 mediante el fortalecimiento de los canales de comunicación y la creación de los instrumentos de diagnóstico del coronavirus, y así, evaluar el status del virus dentro de las comunidades y territorios indígenas; el tercer y último componente, mediante la cartografía social se elaboró un conjunto de mapas mentales con la finalidad de identificar las capacidades sanitarias y comunicativas de las comunidades y pueblos indígenas, así como, estimular y apoyar las medidas de aislamiento comunitario de los pueblos indígenas.

A pesar de las condiciones adversas, el trabajo se desenvolvió desde  el fortalecimiento de la autonomía, a partir de la conformación del Equipo multiétnico promovido para estas circunstancias, coordinado por la Organización Regional de los Pueblos Indígenas de Amazonas, ORPIA y apoyados por el Grupo de Trabajo Socioambiental Wataniba, con miras a que las comunidades indígenas continúen ejerciendo con sus propios medios y alianzas, las acciones pertinentes para atender la emergencia de la pandemia.

Es importante destacar estas acciones, en medio de un ambiente que se deteriora por las continuas actividades de minería, arrastrando consigo culturas originarias y prácticas sociales debilitadas frente a la ausencia de las instituciones del Estado para hacer valer los diferentes derechos con los cuales gozan estos pueblos. Por lo tanto, es imprescindible el apoyo a este tipo de estrategias, y otras más, que refuercen los destinos que labran las organizaciones indígenas para atender sus comunidades y sus pueblos; también hacer un llamado al sistema de salud nacional y regional, a otras organizaciones indígenas, autoridades tradicionales, organizaciones civiles, y académicas para enfrentar desde múltiples direcciones la compleja situación que se asoma en el sur del país y que exige un acompañamiento de diferentes agentes regionales y nacionales.

De esta forma, conmemorar tan importante onomástico como el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, no se quedará tan solo en una fecha más.  


[1] Wataniba-Orpia. (7 Ago. 2020). Observatorio CoVid-19 en la Amazonía venezolana. Caracas, Venezuela: Wataniba-Orpia 2020, Boletín 8.

[2] ‘‘… de acuerdo a fuentes venezolanas, los contagios en el estado Bolívar se encuentran alrededor de 153 personas, pertenecientes al pueblo Pemón. En el estado Delta Amacuro, se plantea que existen cinco casos de personas contagiadas que pertenecen al pueblo Warao. En el estado Amazonas se reconocen 26 casos, pertenecientes al pueblo Kurripaco (3), pueblo Yeral (6) y 17 indígenas cuyo pueblo de origen no ha sido especificado” (Orpia-Wataniba. Boletín 8, 7 Ago. 2020).

[3]  ONU. 2020. Necesitamos a los indígenas para conseguir un mundo mejor, https://www.un.org/es/observances/indigenous-day/

[4] Indigenous Peoples, Poverty, and Development. 2012. Cambridge University Press.

[5] Sichra, I. (Coordinadora). 2009. Atlas sociolingüistico de pueblos indígenas en América Latina. Ecuador: UNICEF y Funproeib Andes.

[6]  Instituto Nacional de Estadística, INE. (1 Oct.2013). La población indígena de Venezuela: Censo 2011. (Boletín online 1,1), http://www.ine.gov.ve/documentos/SEN/menuSEN/pdf/

[7](1) Caribe: 1. Kariña 2. Cumanagoto 3.  Eñepa 4.Pemón 5.Yabarana 6.Arawako 7. Wanaí/Mapoyo 8.Chaima 9. Yukpa 10. Japreira11.Ye’Kwana.

Arawak: 11.Baniva 12. Baré 13. Curripako 14. Piacoco 15.Warekena 16. Wayúu 17. Añú 18.Arawak

Independiente: 19. Puinave 20. Pumé 21. Warao

Tupí: Ñengatú/Yeral

Chibca: 23. Barí

Saliva: 24. Jodï 25. Mako26. Wotjuja/Piaroa

Yanomami: 27.Yanomami 28. Sanema 29.Yanam 30. Yanomam 31. Shirianá 

Guajibo: 32. Hiwi 33. Kuiva

Otros pueblos en proceso de revitalización: 34. Sape 35. Ayamán 36. Amorua 37. Guazabara 38. Gayón 39. Timotes 40. Kubeo 41. Uruak/Arutani  

Pueblos indígenas de orígenes extra territoriales 42. Inga

[8] Fuente: Wataniba 2020. Datos proyectados sobre la base de los Censos de Población y Vivienda 2001 y 2011 del Instituto Nacional de Estadísticas.

[9] Freire G (2007) Introducción, en Freire G y A Tillett (eds.) Salud Indígena en Venezuela. Vol. 1. Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Salud. Pág. 15.

[10] Ibíd. Pág. 14.

[11] Vitti M (2016) Hambre y desnutrición en comunidades indígenas de Venezuela. Revista SIC, 788. Disponible en http://revistasic.gumilla.org/2016/hambre-y-desnutricion-en-comunidades-indigenas-de-venezuela/

[12] Barreto DJ y PJ Rivas (2007) Los Pumé (Yaruro), en Freire G y A Tillett (eds.) Salud Indígena en Venezuela. Vol. 2. Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Salud. Pp. 247-329.

[13] Villalba JA. et al. (2013) HIV-1 epidemic in Warao Amerindians from Venezuela: spatial phylodynamics and epidemiological patterns. AIDS, 27:1783-91.

[14] Fernández de Larrea C, Fandiño C, López D, del Nogal B, Rodríguez N, Convit J, Araujo Z y de Waard J (2002). Tuberculosis en Menores de 15 años en la Población Warao de Venezuela. Investigación Clínica, 43(1):35-48.

[15] World Health Organization (2017) World Malaria Report 2017. Geneva: WHO. Disponible en: http://www.who.int/malaria/publications/world-malaria-report-2017/report/es/

Facebook:  Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonía Wataniba
Instagram:  @wataniba
Twitter:  @Wataniba_ve

Wataniba

Promovemos procesos de gestión territorial sostenibles en la Amazonía venezolana.
Buscamos fortalecer tanto la identidad de los pueblos indígenas de esta región, como su capacidad técnica para defender y ejercer sus derechos.

Sobre NosotrosInvolúcrate

Otras Noticias

Comparte nuestras publicaciones

Carlos-Poleo

Carlos Poleo

Especialista en comunicaciones

Productor creativo de contenidos para proyectos audiovisuales, fotográficos y de escritura en plataformas virtuales y tangibles. Por una década produjo piezas de branding y contenido promocional, programas de televisión de corto y mediano formato para HBO Latin America Group.  Ha trabajado para varias agencias de publicidad como redactor, productor y director creativo. Fue escritor y coordinador editorial del semanario Urbe en Venezuela. También fue fundador de 3.1 MultiMedia, un estudio de creación y producción de contenidos, y de Residencia, un grupo multidisciplinario dedicado a la creación visual. Ha escrito, producido y dirigido cortometrajes de ficción y documentales independientes como xxxx.

Graduado en Marketing y Publicidad por el Instituto Superior Universitario de Mercadotecnia. Realizó estudios literarios en la Universidad Católica Andrés Bello que continuaron en la Universidad Central de Venezuela. Cursó estudios de fotografía en la Escuela de Roberto Mata, la Organización Nelson Garrido y en el International Center of Photography en Nueva York. 

Luis-Medina

Luis Medina

Investigador (Gestión ambiental)

Ingeniero ambiental con especialización en Sistemas de Información Geográfica por la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (Colombia), con experiencia en el análisis espacial, procesamiento digital de imágenes de satélite y la interpretación de coberturas de la tierra. Actualmente apoya en el seguimiento de la actividad minera, la detección de incendios, así como los principales factores que inciden en la deforestación en la Amazonia venezolana y la Panamazonia desde el Programa de Monitoreo Socioambiental de Wataniba.

Luis Bello

Luis Jesús Bello

Director Operativo / Coordinador del Programa de Derechos Indígenas

Abogado por la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela), especialista en derechos humanos y derechos de los pueblos indígenas. Director Operacional y Político de Wataniba y lleva el Programa de Derechos Indígenas de esta organización. Tiene treinta y dos años trabajando con los pueblos indígenas de la Amazonia. Ha sido asesor de las principales organizaciones indígenas de la región y de la comisión que redactó los derechos constitucionales de los pueblos indígenas en la Constitución de 1999 en Venezuela. Fue coordinador de la Oficina de Derechos Humanos del Vicariato de Puerto Ayacucho, Defensor del Pueblo del Estado Amazonas. Tiene más de 10 años trabajando el tema de pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial en Venezuela y participa activamente en los procesos de gestión y en la formalización de las jurisprudencias especiales indígenas de los distintos pueblos que hacen vida en la Amazonia venezolana.

Laura-Botero

Laura Botero

Asistente a la Dirección Ejecutiva

Psicóloga por la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela). Actualmente es la Asistente a la Dirección Estratégica de Wataniba desde donde trabaja en la elaboración de propuestas y planes operativos y en el seguimiento de proyectos. Participa en las distintas actividades de campo de Wataniba, así como en la elaboración de productos analíticos y de investigación. Apoya a la Dirección Estratégica en las relaciones institucionales con organizaciones aliadas, cooperantes y financistas. Tiene formación y experiencia en monitoreo y evaluación de programas sociales de diversa índole: asistencia alimentaria, salud, población en necesidad de protección internacional y más recientemente, por su trabajo en Wataniba, en proyectos relacionados con la Amazonía. Entre sus líneas de investigación y áreas de interés están: violencia y seguridad ciudadana, riesgo y vulnerabilidad psicosocial, intervención social, género y descolonización y prácticas artísticas. Ha asistido en proyectos de investigación auspiciados por Amnistía Internacional en el área de seguridad ciudadana y colaborado con Reacin (Red de Activismo e Investigación por la Convivencia). 

Natalia-Hernández

Natalia Hernández

Subdirectora Técnica

Bióloga y microbióloga de la Universidad de los Andes (Colombia) con Maestría en Gestión Ambiental y Planificación Territorial del Centro Universitario Internacional de Barcelona (Cataluña). Actualmente reparte su tiempo entre ser la Subdirectora Técnica de Wataniba y Coordinadora del Eje Diálogos y Saberes Interculturales de la Fundación Gaia Amazonas (Colombia). Posee amplia experiencia en temas vinculados con gobernanza territorial y ambiental, análisis de riesgo y vulnerabilidad al cambio climático, estrategias de salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial, formulación de planes de manejo de áreas protegidas, diseño y formulación de proyectos, recopilación, captura y análisis de información, análisis de amenazas y presiones sobre ecosistemas estratégicos, trabajo comunitario con indígenas, afrocolombianos y campesinos, procesos de planificación y ordenamiento territorial, realización de inventarios florísticos y evaluaciones ecológicas rápidas, sistematización y procesamiento de información alfanumérica y geográfica. Ha trabajado en diferentes organizaciones no gubernamentales y empresas consultoras en Colombia, Brasil y Venezuela, como Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, Fundación Etnollano, Instituto Socioambiental y 4D Elements Consultores.

Guillermo-Marciales

Guillermo Marciales

Investigador y asesor legal

Abogado por la Universidad Central de Venezuela y Magíster en Control de la Gestión Pública por la Universidad la Escuela Nacional de Administración y Hacienda Pública ENAHP (Venezuela). Es Profesor del Instituto Culinario de Investigación Amazonas ICIA y asesor legal e investigador en el Programa de Derechos Indígenas de Wataniba. Ha sido asesor legal del Concejo Municipal del Municipio Autónomo Ature del Estado Amazonas y del Ministerio del Ambiente. Perteneció al equipo legal de la Comisión Regional de Demarcación de tierra y hábitats indígenas del Estado Amazonas y fue asesor de la Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas. Desde el 2013, acompaña a las comunidades Uwottüja de la Cuenca del Cataniapo y Ye’kwana del Alto Ventuari en los procesos de elaboración y gestión de sus jurisdicciones especiales indígenas. Participó activamente en la elaboración del libro La jurisdicción especial indígena en Venezuela como autor y en la coordinación editorial.

Vladimir-Aguilar

Vladimir Aguilar

Investigador y asesor legal

Politólogo, abogado de la Universidad de los Andes (Venezuela). Doctor en Estudios del Desarrollo mención Política Internacional, por el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo, Ginebra (Suiza). Profesor-investigador en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de los Andes y coordinador del Grupo de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (GTAI) de esta misma casa de estudios. Es asesor legal e investigador en el Programa de Derechos Indígenas de Wataniba.  Fue coordinador del Centro de Estudios Políticos y Sociales de América Latina (CEPSAL) y del Doctorado en Estudios Políticos de la Universidad de los Andes. Es profesor invitado recurrente en el Diplomado de Expertos en Pueblos Indígenas y Cooperación Internacional de la Universidad Carlos III de Madrid y de la Universidad Lyon II. Así mismo, ha sido profesor visitante de la Universidad de las Islas Baleares (España), la Universidad Autónoma de Chiapas (México), la Universidad Politécnica Estatal del Carchi (Ecuador) y otras universidades en América Latina. Ha sido autor de diversos libros, capítulos de libros y artículos, entre los que destaca su participación en el libro La jurisdicción especial indígena en Venezuela como derecho propio como coordinador y autor de capítulos.

Tina

María (Tina) Oliveira-Miranda

Coordinadora del Programa de Monitoreo Socioambiental

Licenciada y doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad Simón Bolívar (Caracas). Coordinadora del Programa de Monitoreo Socioambiental de Wataniba y miembro del Grupo de Investigación BioEvo de su Alma Mater. Miembro de la Comisión de Manejo Ecosistémico de la UICN. Lleva más de veinte años trabajando por la conservación del ambiente y la gestión territorial desde instituciones como la Universidad Simón Bolívar, el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y organizaciones de la sociedad civil como Provita y Wataniba. Su línea de investigación principal gira en torno al análisis de la condición de los ecosistemas nacionales y continentales. En los últimos años se ha centrado principalmente en la evaluación y seguimiento de las presiones y amenazas que existen sobre la Panamazonia y la Amazonia venezolana. Para sus estudios y desarrollo profesional, se ha apoyado fuertemente en el uso de sensores remotos y sistemas de información geográfica para la monitorización de los procesos de cambio en la cobertura terrestre. Cuenta con más de 25 publicaciones y más de 40 presentaciones en congresos. Es autora de la Lista Roja de los Ambientes Terrestres de Venezuela, la cual fue publicada en un libro homónimo, y coautora del nuevo mapa de Unidades Ecológicas de Venezuela, conjuntamente con Otto Huber. Participa de diversas redes nacionales e internacionales como la Rede Pro Yanomami Ye’kwana, Raisg, ANA, Alianza por la Acción Climática -Venezuela y ReGeneC.

Diana-Guevara

Diana Guevara

Asistente de investigaciones y proyectos socioambientales

Nativa Jivi, Licenciada en Gestión Ambiental por la Universidad Bolivariana de Venezuela y Técnica Superior en Ecoturismo por el Instituto Universitario de Tecnología Amazonas (Iutama). Lleva cinco años siendo parte del equipo de Wataniba. Actualmente es asistente del Programa Monitoreo Sociambiental de Wataniba. Desde allí trabaja en proyectos socioambientales dirigidos a promover y defender los derechos humanos de los pueblos indígenas, sea en la planificación, ejecución y seguimiento de los mismos. También apoya en los proyectos de investigación y monitoreo con líderes indígenas que lleva a cabo la organización en torno a impactos en temas territoriales, ambientales, y culturales. En el último año ha mantenido un proceso constante de formación en materia de cambio climático. Así mismo participa en redes de jóvenes centradas en la conservación de la Amazonía y la adaptación y mitigación del cambio climático.

Jesús Abeleida Corvalán

Investigador (Geógrafo)

Geógrafo con estudios de Maestría en Geografía de la Universidad Nacional de Colombia. Su trabajo profesional ha girado en torno al desarrollo de sistemas de información geográfica, imágenes satelitales, la creación de servicios web de mapas (WMS), así como el análisis y ordenamiento territorial con relación a temáticas socioambientales, trabajo en campo con comunidades y cartografías sociales indígenas. Actualmente, en Wataniba, se encarga de la elaboración de productos cartográficos y el mantenimiento de bases de datos sobre la Amazonia venezolana, como parte de las actividades del Programa de Monitoreo Socioambiental. 

Martha-Lopez

Martha López

Directora Financiera y Contable

Contadora Pública por la Universidad de la Salle (Colombia) con especializaciones  en Gerencia y Gestión pública por la misma casa de estudios y adopción NIIF de la Universidad Externado de Colombia y Recursos Humanos. Se especializa en gestiones y procedimientos administrativos, registro de contabilidad, proyección y ejecución de presupuestos y en el análisis de informes financieros. Ha trabajado de manera independiente como contadora pública y revisora fiscal para diferentes empresas y organizaciones en Colombia desde 1998. Desde el 2012 trabaja para Wataniba como Contadora.

Gabriela-Croes

Gabriela Croes

Asesora antropológica

Antropóloga egresada de la Universidad Central de Venezuela. Magister en Historia por el Centro de Estudios Históricos de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Venezuela), especializada en historia de Venezuela. Profesora de la Escuela de Antropología de la Universidad Central de Venezuela. Fue Directora Nacional de Asuntos Indígenas del Ministerio de Educación por una década (1997-2007). Desde allí coordinó la elaboración de guías pedagógicas para el Programas en Educación Intercultural Bilingüe y el proyecto nacional de políticas públicas desde la perspectiva de los pueblos indígenas. Entre 2000-2007 fue integrante de comisiones nacional y binacionales de alto nivel en asuntos indígenas, como la comisión de minería ilegal Venezuela-Brasil que involucran al Ministerio de Educación y la Cancillería venezolana.  Ha sido facilitadora en procesos de demarcación y autodemarcación de territorios indígenas y planes de vida de los pueblos Yukpa, Pemon, Chaima, Pume, Kuiva, Warao y Yek’wana.

Fue asesora de las organizaciones indígenas Kuyujani del alto Caura y Asochaica del pueblo chaima del estado Monagas. Consultora e investigadora de las culturas indígenas a través de la revista Anthropos, de estudios sociales aplicados. Entre 2013-2015, fue la coordinadora nacional del proyecto “Sitios Sagrados naturales de los pueblos indígenas de Venezuela”, llevado a cabo por el Ministerio de Educación con ORPIA y otras organizaciones regionales y nacionales y que dio como resultado una publicación homónima. Desde 2020 apoya Wataniba en el desarrollo de un sistema de alerta temprana y educación intercultural bilingüe para enfrentar el COVID-19 en comunidades indígenas de los estados Amazonas y Bolívar; además acompaña el desarrollo de mapas sitios sagrados de los pueblos Ye´kwana y Uwottüja.

En su trayectoria académica ha participado en calidad de ponente en eventos y congresos internacionales representando a Venezuela en la OEA, Educación Intercultural en los países de América Latina y el Caribe y en el 2014 representó a Venezuela en el Mercosur cultural.

RodrigoTapia

Rodrigo Tapia

Investigador (antropólogo) y asistente en proyectos
de formación intercultural

Antropólogo Magna Cumlaude por la Universidad Central de Venezuela, cursando estudios de filosofía en esta misma casa de estudio. Apoya en el Programa de Monitoreo Socioambiental de Wataniba en sus actividades de formación y en los proyectos de investigación socio-cultural que lleva a cabo la organización. Ha trabajado como analista espacial para el Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar, aplicando encuestas y cuestionarios en comunidades indígenas y rurales, así como procesando datos. Así mismo ha participado de proyectos de investigación en torno a los saberes indígenas y los sitios sagrados de los pueblo indígenas de la amazonía en apoyo a Anthrophos para la elaboración de materiales didácticos, así como para estudios realizados por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (Venezuela).

Leyda-Sanchez

Leyda Sánchez

Educadora en proyectos de formación intercultural

Nativa y parlante Jivi, Profesora de educación intercultural bilingüe formada por la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Venezuela) y diplomada en “Pedagogía comunitaria para el buen vivir de los pueblos indígenas” por la Universidad Bolivariana de Venezuela. Ha trabajado como docente de escuelas en Caracas y Puerto Ayacucho. Además de ejercer como maestra, ha participado en proyectos comunitarios como el de Diakone Katastrofhenhilpe y ha servido de apoyo en redes y organizaciones que velan por los derechos indígenas; entre éstas destacan ORPIA y Wataniba. En la segunda pone al servicio su formación como docente intercultural bilingüe y su intereses y saberes sobre las comunidades para organizar talleres y otras actividades de capacitación que surgen del Programa de Monitoreo Socioambiental de Wataniba.  

Beatriz-Bellorin

Beatriz Bellorín

Asesora en comunicaciones

Socióloga por la Universidad Católica Andrés Bello, Magíster en Antropología Visual por University of London, Goldsmiths College. Fotógrafa y artista visual, se ha dedicado al desarrollo de investigaciones sociales cualitativas y la traducción de sus metodologías en la realización de videos y ensayos fotográficos con temas relacionados con el desarrollo humano sustentable y la gestión cultural. Ha centrado su trabajo en la promoción de intervenciones que generan impacto social y en compartir relatos que cuentan la adquisición y consolidación de capacidades en poblaciones vulnerables, promoviendo y alentando el compromiso con el bienestar en América Latina. Es co-fundadora de Foco Sustentable, Centro Lyra y Automático Films, organizaciones todas que giran en torno a la promoción del desarrollo sustentable. Ha trabajado en diferentes organizaciones no gubernamentales y organizaciones académicas en Venezuela y Estados Unidos, como Voices For Children, Avina Américas, Athena Lab For Social Change, SOCSAL, Wataniba y el Centro de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello en Venezuela. Tanto en Voices for Children y en Wataniba ha impulsado importantes cambios en las estrategias comunicacionales de ambas organizaciones. También ha sido consultora para proyectos de Ashoka, Banco BBVA, Empresas Polar y Plumrose, entre otros.

Brenda-Bellorin

Brenda Bellorín

Coordinadora de comunicaciones

Investigadora y crítica literaria, editora, gestora de proyectos culturales y sociales y creadora de contenidos para niños y jóvenes. Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Máster en Estudios Liberales en la New School University (EEUU) con una beca Fullbright. Doctora en Didáctica de la Lengua y la Literatura por la Universitat Autònoma de Barcelona (Cataluña). Dirigió la Gerencia de Información Documentación y Estudio del Banco del Libro de Venezuela, allí desarrolló proyectos editoriales y organizó exposiciones, cursos, simposios, seminarios y participó en diversos proyectos sociales y culturales en comunidades urbanas y rurales poco favorecidas. Ha sido profesora en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, el Máster de Promoción de lectura de la Universitat de Barcelona y la Universitat Autònoma de Barcelona, así como en La Escola de la Dona. Entre el 2006 y el 2019 fue profesora del Máster en Libros y Literatura Infantil y Juvenil de la Universidad Autònoma de Barcelona- Banco del Libro y miembro de la coordinación académica de este programa. Asimismo, ha colaborado con editoriales como Ediciones Ekaré, FCE, Akal, Zorro Rojo y Flamboyant. Creó, junto con Miriam Martínez Garza, Vuelta de Caracol, una agencia de contenidos creativos para proyectos editoriales, culturales y sociales destinados al público infantil y juvenil. Actualmente reparte su tiempo apoyando las organizaciones sociales Ágora y Centro Lyra en la formulación y ejecución de proyectos, y Wataniba, donde apoya en la Coordinación de Comunicación y Publicaciones creando contenidos y editando materiales.

Loreana Botero

Asistente de comunicaciones

Estudia Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela) y asiste a la Coordinación de Comunicaciones y Publicaciones de Wataniba, recopilando y procesando materiales para la escritura de artículos, notas de prensa y posts para redes sociales.

Roselin-Gonzalez

Roselin González

Administradora Interna

Licenciada en Contaduría Pública por la Universidad de Carabobo (Venezuela), especializada en gestiones y procedimientos administrativos y la elaboración de informes financieros y contables, declaraciones de impuestos y manejo de programas contables. Fue Directora de Administración del Instituto Nacional de Nutrición del estado Amazonas, Directora de Administración y Finanzas del municipio Autana, estado Amazonas, así como Administradora para Fundaproal. Desde inicios del 2021 trabaja como Administradora Interina para Wataniba. Entre el 2009 y 2012 fue profesora de matemáticas financiera y contabilidad básica en la UPEL (Venezuela).

Maria-Teresa-Quispe

María Teresa Quispe

Directora Ejecutiva / Coordinadora de Redes Amazónicas

Socióloga por la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela), con más de veinte y cinco años de experiencia en organizaciones sociales e instituciones gubernamentales que buscan fortalecer a colectivos de distinta índole. Fundadora y Directora Estratégica del Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonía, Wataniba. Desde el 2002 se dedica al diseño de políticas que buscan promover nuevos modelos de bienestar para la Amazonía, con una perspectiva que considera la protección de los bosques y los derechos de los pueblos amazónicos. Como directora estratégica de Wataniba, establece líneas de trabajo de la organización, diseña y dirige la implementación de programas que buscan empoderar a los pueblos indígenas en la consolidación de sus derechos a la autodeterminación, la tenencia y gestión de sus tierras de origen, el respeto de sus conocimientos, tradiciones y formas de vida ancestrales. Así mismo, se dedica a la consolidación de redes abocadas a mitigar y poner fin a las amenazas que ponen en peligro a la Amazonia y su gente. En ese marco, lidera la articulación institucional de Wataniba con organizaciones e instituciones regionales, nacionales e internacionales como ISA, Gaia Amazonas y alianzas y redes regionales como ANA, COICA, RAISG, CANOA, entre otros. Establece relaciones con donantes y cooperantes internacionales para la recaudación de fondos para hacer viables los objetivos organizacionales.