Los PIACI en Venezuela: ¿pueblos en peligro de extinción?

Por Carlos Poleo

Se sabe que en el estado Amazonas de Venezuela hay indígenas de los pueblos Uwottüja, Jotï y Yanomami en condición de aislamiento o contacto inicial. Aunque los PIACI en Venezuela no están reconocidos formalmente en el marco jurídico, existen, aún ocupando los territorios donde ancestralmente han vivido y asediados por las mismas amenazas que enfrentan los pueblos indígenas de toda la Amazonia.

En las cabeceras de los ríos del territorio ancestral

Carlos Morales es descendiente de uno de los grupos indígenas aislados Uwottüja que habitan en el estado Amazonas venezolano. Cuenta que los Uwottüja aislados o poco contactados viven en las cabeceras de los ríos del territorio ancestral y asegura que “son ellos los que permiten con sus rezos y cantos que el pueblo Uwottüja pueda tener acceso a los alimentos, protegiendo a la naturaleza”.

Muchos de estos pueblos en aislamiento voluntario se separaron del mundo occidental debido a la evangelización a la que estaban siendo sometidos”

Carlos Morales, Uwottüja

Los Uwottüja en aislamiento voluntario en la parte alta del Río Cuao habitan dentro de los límites de la solicitud de demarcación ante el Estado venezolano que realizó la Organización Indígena Uwottüja del Sipapo (OIPUS), de la que Morales es vice-coordinador. La solicitud, que fue presentada por la vía de autodemarcación y comprende una superficie territorial de aproximadamente 1.400.000 hectáreas, ha sido tramitada en diferentes instancias y actualmente permanece en la Comisión Regional de Demarcación de Hábitats y Tierras Indígenas del Estado Amazonas, pendiente por una decisión oficial.

“Muchos de estos pueblos en aislamiento voluntario se separaron del mundo occidental debido a la evangelización a la que estaban siendo sometidos”, asegura Morales. Ciertamente, hacia los años 50 del siglo XX, en el territorio se establecieron la Misión Salesiana y la Misión Nuevas Tribus con el fin de desarrollar trabajos educativos y socioproductivos con la población Uwottüja y Jivi asentadas en la zona.

Aquel contacto hizo que pobladores Uwottüja fueran trasladados a la comunidad de Tama Tama en el Alto Orinoco para continuar el proceso evangelizador. Otros, sin embargo, reacios a los cambios culturales y aferrados a sus costumbres tradicionales, se opusieron reduciendo sus relaciones con el mundo exterior al mínimo y refugiándose en zonas boscosas de difícil acceso, principalmente entre las serranías del Cuao, el Autana y el río Marieta. Éstos son los pequeños grupos Uwottüja que en la actualidad todavía permanecen en aislamiento voluntario en la parte alta de estas cuencas y de su territorio ancestral.

Churuata tradicional del pueblo Uwottüja. (Foto: Jesús Sosa)

La situación actual de los Uwottüja en aislamiento voluntario o poco contactados, no es muy distinta a la de aquellos años. En aquel entonces, sumado a la evangelización, las actividades extractivas de caucho, chiquichique y balatá, generaron presiones que influyeron en los movimientos migratorios y asentamientos de los Uwottüja. Hoy “debido a la minería y otras actividades ilegales, hacen que cada día estos pueblos estén más amenazados”, afirma Morales, “lo que pone en peligro la protección de estos pueblos con poco contacto y, más aún, a los sabios guardianes del territorio, a quienes se les está desconociendo su autoridad”.

Para el pueblo Uwottüja, sobre todo en los lugares de origen como el Cuao y en las cabeceras del Cataniapo y del Guayapo, “existe una gran presión ejercida por terceros que realizan actividades extractivistas, incluso con la participación de otros pueblos indígenas, que hacen presión hacia estas comunidades que se han mantenido en aislamiento voluntario. Lo mismo esta ocurriendo con el Pueblo Jotï en el Alto Parucito y en la Sierra de Maigualida y el Pueblo Yanomami en el Alto Orinoco”, señala Guillermo Marciales, investigador y asesor legal de Wataniba. “Aunque ha habido cierta contención por parte de organizaciones de base y aliados, que han incidido en que haya el menor contacto posible, esta presión cada día es mayor y se ha convertido en una amenaza latente sobre los territorios y sobre estos grupos PIACI”.

Cazadores Uwottüja. (Foto: Jesús Sosa)

¿Hay o no grupos aislamiento o contacto inicial?

De acuerdo a la Constitución de Venezuela promulgada en 1999 Venezuela es un país multiétnico y pluricultural. En este sentido, el Estado reconoce y garantiza la existencia de los pueblos y comunidades indígenas como pueblos originarios. De estos pueblos existen más de cuarenta reconocidos en el país, de los cuales tres poseen grupos de su población en condiciones de contacto inicial o aislamiento voluntario, según señala el Informe Regional Pueblos Indígenas en Aislamiento en La Amazonía y Gran Chaco, publicado por Land is Life en 2019 en alianza con Wataniba y otras importantes organizaciones de la Amazonia.

…en cuanto a los PIACI no hay un reconocimiento como tal, pero es evidente que en el Amazonas hay pueblos en aislamiento voluntario”

Guillermo Marciales

En el informe elaborado por Wataniba y la Organización Regional de los Pueblos Indígenas de Amazonas (ORPIA) para Land is Life, se señala que aproximadamente hay cuatro mil Yanomami, mil Hoti y 200 Uwottüja que decidieron no mantener contacto con la sociedad no indígena y adentrarse en sus territorios para preservar su cultura, costumbres y modos de vida de las amenazas que les rodean.

Actualmente, se sabe que debido a la situación coyuntural económica país, la cual se acentúa en las capitales de los municipios, muchos indígenas están retornando a sus comunidades de origen. Y como consecuencia de la pandemia del COVID-19 habitantes de comunidades indígenas, consideraron tomar medidas de aislamiento para hacer frente a la situación.

Sin embargo, en el marco legal venezolano, los Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI), no están reconocidos como un grupo especialmente vulnerable.

Afirma Marciales que “a pesar de que la Constitución del 99 reconoce el derecho de las diferencias sobre la base de una discriminación positiva y posteriormente en 2005, con la aprobación de la Ley Orgánica de los Pueblos Indígenas, en cuanto a los PIACI no hay un reconocimiento como tal, pero es evidente que en el Amazonas hay pueblos en aislamiento voluntario”.

El debate sobre si hay o no grupos en condición de aislamiento o contacto inicial en Venezuela es una discusión de larga data. Si bien la integración de los pueblos indígenas como sujetos de derecho en el marco legal venezolano fue bien recibido y, entre otros logros, fundamentó el inicio de los procesos de demarcación territorial, hasta ahora inconclusos, en opinión del abogado “la jurisprudencia se ha quedado corta respecto a los derechos reconocidos y a las realidades que se están presentando dentro de los territorios de los pueblos indígenas”. Y agrega que un ejemplo de ello es la sentencia dictada a Sabino Romero, “en la que en un principio no se le reconocía la jurisdicción especial indígena porque no había demarcación de los territorios”.

Mapa: Grupos indígenas en aislamiento y contacto inicial en la Amazonia venezolana. (Elaborado por: Wataniba)

220.000 hectáreas

A diferencia de los Uwottüja, aún en espera de la titularidad colectiva de sus territorios, en 2012 los Jotï obtuvieron un título de demarcación territorial de aproximadamente 220.000 hectáreas para la comunidad de Caño Iguana. Aunque la superficie del territorio fue reducida en un 40%, el logro fue producto del proceso nacional de demarcación de hábitat y tierras indígenas por medio de la autodemarcación, e incluye las zonas donde se encuentran grupos en condiciones de aislamiento voluntario de este pueblo.

…hay un grupo de indígenas nómadas que se moviliza constantemente por ambos lados de la frontera entre las cabeceras de los ríos Paragua y Karún (Venezuela) y las cabeceras del río Chokotoi (Brasil)”.

Informe Regional Pueblos Indígenas en Aislamiento en la Amazonia y Gran Chaco, publicado por Land is Life (2019)

El 60% del pueblo Jotï se divide en dos comunidades bastante grandes en las cuales también hubo misiones religiosas. Actualmente, la presencia es la de organismos del Estado como los Ministerios de Salud, de Agricultura y Tierras y de Educación; además del Ejército y la Guardia Nacional. El 40% restante de las comunidades se encuentran dispersas en pequeños grupos seminómadas en el territorio tradicionalmente ocupado. Es entre estos grupos que se concentran los segmentos PIACI, que llevan una vida tradicional de acuerdo a sus patrones socioculturales.

Según Land is Life “existen reportes específicos de integrantes del pueblo Shiriana de comunidades del alto Paragua y del alto Uraricaa (Brasil), de que hay un grupo de indígenas nómadas que se moviliza constantemente por ambos lados de la frontera entre las cabeceras de los ríos Paragua y Karún (Venezuela) y las cabeceras del río Chokotoi (Brasil)”. Los relatos apuntan a que este grupo de indígenas evita totalmente el contacto, incluso con cualquier otro grupo de indígenas.

Los estudios sobre este pueblo señalan que existe una relación muy profunda entre los Jotï, sus hábitats y su territorio, donde los recursos naturales son fundamentales para su supervivencia física y cultural. Pero la presencia de mineros ilegales en las zonas contiguas al territorio Jotï están causando la destrucción del hábitat: contaminan caños y ríos con mercurio, con lo cual ha ido desapareciendo la fauna debido a la caza y aumentando la transmisión de enfermedades.

El informe de Land is Life confirma que “en los últimos años se ha podido observar la introducción y presencia de mineros ilegales que han llegado a la zona a practicar minería de oro y diamantes, habiendo intentos de entrar directamente en las comunidades Jotï en aislamiento. No hay información expresa sobre conflictos violentos, pero hay documentación de utilización de mano de obra Jotï en actividades mineras”.

Los grupos del pueblo Jotï, especialmente los que viven en aislamiento, son vulnerables y susceptibles a contraer enfermedades debido a su situación. Esta vulnerabilidad se vería fuertemente afectada por el proyecto del Arco Minero del Orinoco que ejecuta el Estado en la región sin el consentimiento previo, libre e informado al que tienen derecho los pueblos indígenas. No hay protocolos específicos para los Jotï. El Ministerio de Salud, a través de la Dirección de Salud Indígena, posee lineamientos generales de actuación en materia sanitaria, pero no propiamente para los Pueblos Indígenas Aislados y en Contacto Inicial.

Mapa: Grupos indígenas en aislamiento y contacto inicial en la Amazonia venezolana y amenazas. (Elaborado por: Wataniba)

La minería es ilegal en todo el estado Amazonas

Lo mismo ocurre con los Yanomami, pero en su caso la injerencia de los garimpeiros es histórica, desde los años 80. La masacre de Haximú y las medidas que se tomaron para obligar al Estado a salvaguardar estos territorios y estos grupos no fueron suficientes como contención.

Campamento minero clandestino. (Foto: Johanna Goncalves)

Fuentes cercanas a Wataniba que prefieren mantener el anonimato señalan que “hay una especie de cooptación hacia los indígenas y los líderes del pueblo Yanomami para usarlos como elementos de reclutamiento, y dada su experticia en el territorio, para las mismas actividades extractivistas”. Esto evidentemente compromete el buen vivir de estos pueblos PIACI que todavía están en las cabeceras del Orinoco y en la frontera de Brasil.

El pueblo Yanomami habita en un territorio de aproximadamente cuatro millones de hectáreas al extremo sureste del Amazonas. Ese territorio coincide con dos figuras de protección ambiental: el Parque Nacional Parima-Taparipeco y la Reserva de Biósfera Alto Orinoco-Casiquiare, que, aun cuando no están destinadas a proteger a los habitantes originarios, reconocen su presencia y sus derechos de ocupación en ese territorio.

En Amazonas la minería es ilegal en todo el estado por decreto presidencial Nro. 269 del año 1989, pero esto no impide el sostenido incremento de mineros en la zona. A simple vista, los impactos directos de la actividad extractivista se resumen en la deforestación, la contaminación de ríos con mercurio, los procesos de sedimentación y la alteración de la pesca. Sin embargo, para los cuatro mil Yanomami que viven en aislamiento o contacto inicial está latente una situación socio-epidemiológica de alta vulnerabilidad. Enfermedades endémicas como el paludismo y las hepatitis y de epidemias como el sarampión, la fiebre amarilla o el mismo COVID-19, ponen en riesgo la vida de sus habitantes.

Por su parte, los Yanomami, a través de su organización Horonami, tienen introducida una solicitud de demarcación por aproximadamente 4.000.000 de hectáreas por vía de autodemarcación en la Comisión Regional del Estado Amazonas desde el 17 de marzo de 2016, “la cual no ha sido tramitada efectivamente y tiene muy pocos avances”, de acuerdo al informe de Wataniba para Land is Life.

Comunidad Yanomami de Parima B, estado Amazonas de Venezuela. (Foto: Wataniba)

Protección para los PIACI en Venezuela

Si bien no existe en Venezuela una legislación específica sobre los pueblos indígenas en condiciones de aislamiento o contacto inicial como en otros países de América Latina, sí existen abundantes disposiciones que pueden ser implementadas para la lograr la protección de la vida amenazada de estos grupos.

En el ámbito legislativo, las normas adoptadas por el ordenamiento jurídico venezolano para la protección de los pueblos indígenas también sirven para la adopción de medidas específicas para la protección y el resguardo de los PIACI en Venezuela.

Grupo de cartografía OIPUS-Wataniba. (Foto: Wataniba)

Son pocas las organizaciones que abordan este asunto en el país. En Amazonas, Wataniba, en alianza con las organizaciones indígenas, trabaja para evidenciar la presencia de estos grupos en aislamiento a través de publicaciones, estudios e informes; organización de talleres y seminarios y un trabajo de incidencia ante varios organismos del Estado para lograr el reconocimiento oficial, promover sus derechos específicos e impulsar mecanismos para su protección ante las amenazas a las que están sometidos.

En este sentido, se ha logrado que la Defensoría del Pueblo, como principal órgano en materia de derechos humanos, reconozca la existencia de estos tres pueblos indígenas que tienen grupos en aislamiento voluntario.

Considerando los pueblos indígenas que viven en aislamiento voluntario o en contacto inicial y tomando como referencia las Directrices de Protección para los Pueblos Indígenas en Aislamiento y en Contacto Inicial de la Región Amazónica, el Gran Chaco y la Región Oriental de Paraguay del Alto Comisionado de la Naciones Unidas, en 2018, el ente gubernamental propuso ante la Asamblea Nacional Constituyente, el siguiente artículo como disposición constitucional en materia PIACI:

Los Pueblos y comunidades indígenas que viven en aislamiento o en contacto inicial tienen derecho a no sufrir la asimilación forzada o la destrucción de su cultura y hábitat. El Estado velará por la garantía de sus derechos y el acceso a los servicios requeridos por esta población, respetando su identidad étnica y cultural, cosmovisión, valores, espiritualidad y sus lugares sagrados y de culto. El Estado velará porque estas comunidades indígenas no sean afectadas por personas u organizaciones civiles religiosas y políticas ajenas a estas.

Mientras tanto, las presiones y las amenazas sobre los PIACI en Venezuela atentan contra sus vidas. Para Guillermo Marciales “lo más inmediato y lo ms exigible, de acuerdo al reconocimiento del artículo 119 de la Constitución de Venezuela, sería la inmediata demarcación de los territorios indígenas”. Y, por otro lado, en alianza con las organizaciones indígenas de base, “establecer una especie de mapa y diagnóstico sobre cuáles son estas comunidades Jotï, Uwottüja y Yanomami que desean seguir en aislamiento y poco contacto, para generar políticas públicas tanto desde las organizaciones de base como desde lo más cercano, los municipios, a través de ordenanzas, y así poder dar protección a estos PIACI”.

Wataniba

Promovemos procesos de gestión territorial sostenibles en la Amazonía venezolana.
Buscamos fortalecer tanto la identidad de los pueblos indígenas de esta región, como su capacidad técnica para defender y ejercer sus derechos.

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Carlos Poleo

Especialista en comunicaciones

Productor creativo de contenidos para proyectos audiovisuales, fotográficos y de escritura en plataformas virtuales y tangibles. Por una década produjo piezas de branding y contenido promocional, programas de televisión de corto y mediano formato para HBO Latin America Group.  Ha trabajado para varias agencias de publicidad como redactor, productor y director creativo. Fue escritor y coordinador editorial del semanario Urbe en Venezuela. También fue fundador de 3.1 MultiMedia, un estudio de creación y producción de contenidos, y de Residencia, un grupo multidisciplinario dedicado a la creación visual. Ha escrito, producido y dirigido cortometrajes de ficción y documentales independientes como xxxx.

Graduado en Marketing y Publicidad por el Instituto Superior Universitario de Mercadotecnia. Realizó estudios literarios en la Universidad Católica Andrés Bello que continuaron en la Universidad Central de Venezuela. Cursó estudios de fotografía en la Escuela de Roberto Mata, la Organización Nelson Garrido y en el International Center of Photography en Nueva York. 

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Luis Medina

Investigador (Gestión ambiental)

Ingeniero ambiental con especialización en Sistemas de Información Geográfica por la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (Colombia), con experiencia en el análisis espacial, procesamiento digital de imágenes de satélite y la interpretación de coberturas de la tierra. Actualmente apoya en el seguimiento de la actividad minera, la detección de incendios, así como los principales factores que inciden en la deforestación en la Amazonia venezolana y la Panamazonia desde el Programa de Monitoreo Socioambiental de Wataniba.

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Luis Jesús Bello

Director Operativo / Coordinador del Programa de Derechos Indígenas

Abogado por la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela), especialista en derechos humanos y derechos de los pueblos indígenas. Director Operacional y Político de Wataniba y lleva el Programa de Derechos Indígenas de esta organización. Tiene treinta y dos años trabajando con los pueblos indígenas de la Amazonia. Ha sido asesor de las principales organizaciones indígenas de la región y de la comisión que redactó los derechos constitucionales de los pueblos indígenas en la Constitución de 1999 en Venezuela. Fue coordinador de la Oficina de Derechos Humanos del Vicariato de Puerto Ayacucho, Defensor del Pueblo del Estado Amazonas. Tiene más de 10 años trabajando el tema de pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial en Venezuela y participa activamente en los procesos de gestión y en la formalización de las jurisprudencias especiales indígenas de los distintos pueblos que hacen vida en la Amazonia venezolana.

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Laura Botero

Asistente a la Dirección Ejecutiva

Psicóloga por la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela). Actualmente es la Asistente a la Dirección Estratégica de Wataniba desde donde trabaja en la elaboración de propuestas y planes operativos y en el seguimiento de proyectos. Participa en las distintas actividades de campo de Wataniba, así como en la elaboración de productos analíticos y de investigación. Apoya a la Dirección Estratégica en las relaciones institucionales con organizaciones aliadas, cooperantes y financistas. Tiene formación y experiencia en monitoreo y evaluación de programas sociales de diversa índole: asistencia alimentaria, salud, población en necesidad de protección internacional y más recientemente, por su trabajo en Wataniba, en proyectos relacionados con la Amazonía. Entre sus líneas de investigación y áreas de interés están: violencia y seguridad ciudadana, riesgo y vulnerabilidad psicosocial, intervención social, género y descolonización y prácticas artísticas. Ha asistido en proyectos de investigación auspiciados por Amnistía Internacional en el área de seguridad ciudadana y colaborado con Reacin (Red de Activismo e Investigación por la Convivencia). 

Natalia-Hernández

Natalia Hernández

Subdirectora Técnica

Bióloga y microbióloga de la Universidad de los Andes (Colombia) con Maestría en Gestión Ambiental y Planificación Territorial del Centro Universitario Internacional de Barcelona (Cataluña). Actualmente reparte su tiempo entre ser la Subdirectora Técnica de Wataniba y Coordinadora del Eje Diálogos y Saberes Interculturales de la Fundación Gaia Amazonas (Colombia). Posee amplia experiencia en temas vinculados con gobernanza territorial y ambiental, análisis de riesgo y vulnerabilidad al cambio climático, estrategias de salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial, formulación de planes de manejo de áreas protegidas, diseño y formulación de proyectos, recopilación, captura y análisis de información, análisis de amenazas y presiones sobre ecosistemas estratégicos, trabajo comunitario con indígenas, afrocolombianos y campesinos, procesos de planificación y ordenamiento territorial, realización de inventarios florísticos y evaluaciones ecológicas rápidas, sistematización y procesamiento de información alfanumérica y geográfica. Ha trabajado en diferentes organizaciones no gubernamentales y empresas consultoras en Colombia, Brasil y Venezuela, como Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, Fundación Etnollano, Instituto Socioambiental y 4D Elements Consultores.

Guillermo-Marciales

Guillermo Marciales

Investigador y asesor legal

Abogado por la Universidad Central de Venezuela y Magíster en Control de la Gestión Pública por la Universidad la Escuela Nacional de Administración y Hacienda Pública ENAHP (Venezuela). Es Profesor del Instituto Culinario de Investigación Amazonas ICIA y asesor legal e investigador en el Programa de Derechos Indígenas de Wataniba. Ha sido asesor legal del Concejo Municipal del Municipio Autónomo Ature del Estado Amazonas y del Ministerio del Ambiente. Perteneció al equipo legal de la Comisión Regional de Demarcación de tierra y hábitats indígenas del Estado Amazonas y fue asesor de la Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas. Desde el 2013, acompaña a las comunidades Uwottüja de la Cuenca del Cataniapo y Ye’kwana del Alto Ventuari en los procesos de elaboración y gestión de sus jurisdicciones especiales indígenas. Participó activamente en la elaboración del libro La jurisdicción especial indígena en Venezuela como autor y en la coordinación editorial.

Vladimir-Aguilar

Vladimir Aguilar

Investigador y asesor legal

Politólogo, abogado de la Universidad de los Andes (Venezuela). Doctor en Estudios del Desarrollo mención Política Internacional, por el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo, Ginebra (Suiza). Profesor-investigador en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de los Andes y coordinador del Grupo de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (GTAI) de esta misma casa de estudios. Es asesor legal e investigador en el Programa de Derechos Indígenas de Wataniba.  Fue coordinador del Centro de Estudios Políticos y Sociales de América Latina (CEPSAL) y del Doctorado en Estudios Políticos de la Universidad de los Andes. Es profesor invitado recurrente en el Diplomado de Expertos en Pueblos Indígenas y Cooperación Internacional de la Universidad Carlos III de Madrid y de la Universidad Lyon II. Así mismo, ha sido profesor visitante de la Universidad de las Islas Baleares (España), la Universidad Autónoma de Chiapas (México), la Universidad Politécnica Estatal del Carchi (Ecuador) y otras universidades en América Latina. Ha sido autor de diversos libros, capítulos de libros y artículos, entre los que destaca su participación en el libro La jurisdicción especial indígena en Venezuela como derecho propio como coordinador y autor de capítulos.

Tina

María (Tina) Oliveira-Miranda

Coordinadora del Programa de Monitoreo Socioambiental

Licenciada y doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad Simón Bolívar (Caracas). Coordinadora del Programa de Monitoreo Socioambiental de Wataniba y miembro del Grupo de Investigación BioEvo de su Alma Mater. Miembro de la Comisión de Manejo Ecosistémico de la UICN. Lleva más de veinte años trabajando por la conservación del ambiente y la gestión territorial desde instituciones como la Universidad Simón Bolívar, el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y organizaciones de la sociedad civil como Provita y Wataniba. Su línea de investigación principal gira en torno al análisis de la condición de los ecosistemas nacionales y continentales. En los últimos años se ha centrado principalmente en la evaluación y seguimiento de las presiones y amenazas que existen sobre la Panamazonia y la Amazonia venezolana. Para sus estudios y desarrollo profesional, se ha apoyado fuertemente en el uso de sensores remotos y sistemas de información geográfica para la monitorización de los procesos de cambio en la cobertura terrestre. Cuenta con más de 25 publicaciones y más de 40 presentaciones en congresos. Es autora de la Lista Roja de los Ambientes Terrestres de Venezuela, la cual fue publicada en un libro homónimo, y coautora del nuevo mapa de Unidades Ecológicas de Venezuela, conjuntamente con Otto Huber. Participa de diversas redes nacionales e internacionales como la Rede Pro Yanomami Ye’kwana, Raisg, ANA, Alianza por la Acción Climática -Venezuela y ReGeneC.

Diana-Guevara

Diana Guevara

Asistente de investigaciones y proyectos socioambientales

Nativa Jivi, Licenciada en Gestión Ambiental por la Universidad Bolivariana de Venezuela y Técnica Superior en Ecoturismo por el Instituto Universitario de Tecnología Amazonas (Iutama). Lleva cinco años siendo parte del equipo de Wataniba. Actualmente es asistente del Programa Monitoreo Sociambiental de Wataniba. Desde allí trabaja en proyectos socioambientales dirigidos a promover y defender los derechos humanos de los pueblos indígenas, sea en la planificación, ejecución y seguimiento de los mismos. También apoya en los proyectos de investigación y monitoreo con líderes indígenas que lleva a cabo la organización en torno a impactos en temas territoriales, ambientales, y culturales. En el último año ha mantenido un proceso constante de formación en materia de cambio climático. Así mismo participa en redes de jóvenes centradas en la conservación de la Amazonía y la adaptación y mitigación del cambio climático.

Jesús Abeleida Corvalán

Investigador (Geógrafo)

Geógrafo con estudios de Maestría en Geografía de la Universidad Nacional de Colombia. Su trabajo profesional ha girado en torno al desarrollo de sistemas de información geográfica, imágenes satelitales, la creación de servicios web de mapas (WMS), así como el análisis y ordenamiento territorial con relación a temáticas socioambientales, trabajo en campo con comunidades y cartografías sociales indígenas. Actualmente, en Wataniba, se encarga de la elaboración de productos cartográficos y el mantenimiento de bases de datos sobre la Amazonia venezolana, como parte de las actividades del Programa de Monitoreo Socioambiental. 

Martha-Lopez

Martha López

Directora Financiera y Contable

Contadora Pública por la Universidad de la Salle (Colombia) con especializaciones  en Gerencia y Gestión pública por la misma casa de estudios y adopción NIIF de la Universidad Externado de Colombia y Recursos Humanos. Se especializa en gestiones y procedimientos administrativos, registro de contabilidad, proyección y ejecución de presupuestos y en el análisis de informes financieros. Ha trabajado de manera independiente como contadora pública y revisora fiscal para diferentes empresas y organizaciones en Colombia desde 1998. Desde el 2012 trabaja para Wataniba como Contadora.

Gabriela-Croes

Gabriela Croes

Asesora antropológica

Antropóloga egresada de la Universidad Central de Venezuela. Magister en Historia por el Centro de Estudios Históricos de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Venezuela), especializada en historia de Venezuela. Profesora de la Escuela de Antropología de la Universidad Central de Venezuela. Fue Directora Nacional de Asuntos Indígenas del Ministerio de Educación por una década (1997-2007). Desde allí coordinó la elaboración de guías pedagógicas para el Programas en Educación Intercultural Bilingüe y el proyecto nacional de políticas públicas desde la perspectiva de los pueblos indígenas. Entre 2000-2007 fue integrante de comisiones nacional y binacionales de alto nivel en asuntos indígenas, como la comisión de minería ilegal Venezuela-Brasil que involucran al Ministerio de Educación y la Cancillería venezolana.  Ha sido facilitadora en procesos de demarcación y autodemarcación de territorios indígenas y planes de vida de los pueblos Yukpa, Pemon, Chaima, Pume, Kuiva, Warao y Yek’wana.

Fue asesora de las organizaciones indígenas Kuyujani del alto Caura y Asochaica del pueblo chaima del estado Monagas. Consultora e investigadora de las culturas indígenas a través de la revista Anthropos, de estudios sociales aplicados. Entre 2013-2015, fue la coordinadora nacional del proyecto “Sitios Sagrados naturales de los pueblos indígenas de Venezuela”, llevado a cabo por el Ministerio de Educación con ORPIA y otras organizaciones regionales y nacionales y que dio como resultado una publicación homónima. Desde 2020 apoya Wataniba en el desarrollo de un sistema de alerta temprana y educación intercultural bilingüe para enfrentar el COVID-19 en comunidades indígenas de los estados Amazonas y Bolívar; además acompaña el desarrollo de mapas sitios sagrados de los pueblos Ye´kwana y Uwottüja.

En su trayectoria académica ha participado en calidad de ponente en eventos y congresos internacionales representando a Venezuela en la OEA, Educación Intercultural en los países de América Latina y el Caribe y en el 2014 representó a Venezuela en el Mercosur cultural.

RodrigoTapia

Rodrigo Tapia

Investigador (antropólogo) y asistente en proyectos
de formación intercultural

Antropólogo Magna Cumlaude por la Universidad Central de Venezuela, cursando estudios de filosofía en esta misma casa de estudio. Apoya en el Programa de Monitoreo Socioambiental de Wataniba en sus actividades de formación y en los proyectos de investigación socio-cultural que lleva a cabo la organización. Ha trabajado como analista espacial para el Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar, aplicando encuestas y cuestionarios en comunidades indígenas y rurales, así como procesando datos. Así mismo ha participado de proyectos de investigación en torno a los saberes indígenas y los sitios sagrados de los pueblo indígenas de la amazonía en apoyo a Anthrophos para la elaboración de materiales didácticos, así como para estudios realizados por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (Venezuela).

Leyda-Sanchez

Leyda Sánchez

Educadora en proyectos de formación intercultural

Nativa y parlante Jivi, Profesora de educación intercultural bilingüe formada por la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Venezuela) y diplomada en “Pedagogía comunitaria para el buen vivir de los pueblos indígenas” por la Universidad Bolivariana de Venezuela. Ha trabajado como docente de escuelas en Caracas y Puerto Ayacucho. Además de ejercer como maestra, ha participado en proyectos comunitarios como el de Diakone Katastrofhenhilpe y ha servido de apoyo en redes y organizaciones que velan por los derechos indígenas; entre éstas destacan ORPIA y Wataniba. En la segunda pone al servicio su formación como docente intercultural bilingüe y su intereses y saberes sobre las comunidades para organizar talleres y otras actividades de capacitación que surgen del Programa de Monitoreo Socioambiental de Wataniba.  

Beatriz-Bellorin

Beatriz Bellorín

Asesora en comunicaciones

Socióloga por la Universidad Católica Andrés Bello, Magíster en Antropología Visual por University of London, Goldsmiths College. Fotógrafa y artista visual, se ha dedicado al desarrollo de investigaciones sociales cualitativas y la traducción de sus metodologías en la realización de videos y ensayos fotográficos con temas relacionados con el desarrollo humano sustentable y la gestión cultural. Ha centrado su trabajo en la promoción de intervenciones que generan impacto social y en compartir relatos que cuentan la adquisición y consolidación de capacidades en poblaciones vulnerables, promoviendo y alentando el compromiso con el bienestar en América Latina. Es co-fundadora de Foco Sustentable, Centro Lyra y Automático Films, organizaciones todas que giran en torno a la promoción del desarrollo sustentable. Ha trabajado en diferentes organizaciones no gubernamentales y organizaciones académicas en Venezuela y Estados Unidos, como Voices For Children, Avina Américas, Athena Lab For Social Change, SOCSAL, Wataniba y el Centro de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello en Venezuela. Tanto en Voices for Children y en Wataniba ha impulsado importantes cambios en las estrategias comunicacionales de ambas organizaciones. También ha sido consultora para proyectos de Ashoka, Banco BBVA, Empresas Polar y Plumrose, entre otros.

Brenda-Bellorin

Brenda Bellorín

Coordinadora de comunicaciones

Investigadora y crítica literaria, editora, gestora de proyectos culturales y sociales y creadora de contenidos para niños y jóvenes. Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Máster en Estudios Liberales en la New School University (EEUU) con una beca Fullbright. Doctora en Didáctica de la Lengua y la Literatura por la Universitat Autònoma de Barcelona (Cataluña). Dirigió la Gerencia de Información Documentación y Estudio del Banco del Libro de Venezuela, allí desarrolló proyectos editoriales y organizó exposiciones, cursos, simposios, seminarios y participó en diversos proyectos sociales y culturales en comunidades urbanas y rurales poco favorecidas. Ha sido profesora en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, el Máster de Promoción de lectura de la Universitat de Barcelona y la Universitat Autònoma de Barcelona, así como en La Escola de la Dona. Entre el 2006 y el 2019 fue profesora del Máster en Libros y Literatura Infantil y Juvenil de la Universidad Autònoma de Barcelona- Banco del Libro y miembro de la coordinación académica de este programa. Asimismo, ha colaborado con editoriales como Ediciones Ekaré, FCE, Akal, Zorro Rojo y Flamboyant. Creó, junto con Miriam Martínez Garza, Vuelta de Caracol, una agencia de contenidos creativos para proyectos editoriales, culturales y sociales destinados al público infantil y juvenil. Actualmente reparte su tiempo apoyando las organizaciones sociales Ágora y Centro Lyra en la formulación y ejecución de proyectos, y Wataniba, donde apoya en la Coordinación de Comunicación y Publicaciones creando contenidos y editando materiales.

Loreana Botero

Asistente de comunicaciones

Estudia Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela) y asiste a la Coordinación de Comunicaciones y Publicaciones de Wataniba, recopilando y procesando materiales para la escritura de artículos, notas de prensa y posts para redes sociales.

Roselin-Gonzalez

Roselin González

Administradora Interna

Licenciada en Contaduría Pública por la Universidad de Carabobo (Venezuela), especializada en gestiones y procedimientos administrativos y la elaboración de informes financieros y contables, declaraciones de impuestos y manejo de programas contables. Fue Directora de Administración del Instituto Nacional de Nutrición del estado Amazonas, Directora de Administración y Finanzas del municipio Autana, estado Amazonas, así como Administradora para Fundaproal. Desde inicios del 2021 trabaja como Administradora Interina para Wataniba. Entre el 2009 y 2012 fue profesora de matemáticas financiera y contabilidad básica en la UPEL (Venezuela).

Maria-Teresa-Quispe

María Teresa Quispe

Directora Ejecutiva / Coordinadora de Redes Amazónicas

Socióloga por la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela), con más de veinte y cinco años de experiencia en organizaciones sociales e instituciones gubernamentales que buscan fortalecer a colectivos de distinta índole. Fundadora y Directora Estratégica del Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonía, Wataniba. Desde el 2002 se dedica al diseño de políticas que buscan promover nuevos modelos de bienestar para la Amazonía, con una perspectiva que considera la protección de los bosques y los derechos de los pueblos amazónicos. Como directora estratégica de Wataniba, establece líneas de trabajo de la organización, diseña y dirige la implementación de programas que buscan empoderar a los pueblos indígenas en la consolidación de sus derechos a la autodeterminación, la tenencia y gestión de sus tierras de origen, el respeto de sus conocimientos, tradiciones y formas de vida ancestrales. Así mismo, se dedica a la consolidación de redes abocadas a mitigar y poner fin a las amenazas que ponen en peligro a la Amazonia y su gente. En ese marco, lidera la articulación institucional de Wataniba con organizaciones e instituciones regionales, nacionales e internacionales como ISA, Gaia Amazonas y alianzas y redes regionales como ANA, COICA, RAISG, CANOA, entre otros. Establece relaciones con donantes y cooperantes internacionales para la recaudación de fondos para hacer viables los objetivos organizacionales.