WATANIBA

Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonía

Wataniba y Orpia participan en la elaboración del Informe Regional sobre los Territorios de Los Pueblos Indigenas en Aislamiento y en la realización de Mapas específicos.

El Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonía “Wataniba” conjuntamente con la Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas ORPIA, participaron durante el año 2018  en la elaboración del Informe Regional Sobre Los Territorios de Los Pueblos Indígenas en Aislamiento, una iniciativa de la Organización Internacional Land is Life que será publicado en el año 2019 y que incluye la mayoría de los países de la cuenca amazónica . El informe además de presentar los aspectos sustantivos relativos a los grupos de pueblos indígenas aislados en Venezuela, desarrolla varios mapas sobre los territorios ocupados por estos pueblos y las principales amenazas a que están sometidos. Los mapas fueron realizados con el apoyo técnico del Observatorio Socioambiental Wataniba, con información georeferenciada de los grupos en aislamiento y de los principales focos de minería en la región.

El informe destaca que Venezuela tiene más de 40 pueblos indígenas reconocidos en su territorio, los cuales aportan una gran diversidad étnica y cultural a la Nación, a tal punto que la Constitución de la República en su preámbulo reconoce a la sociedad venezolana como multiétnica, pluricultural y multilingüe. De estos, hay tres pueblos indígenas que tienen grupos de su población en condiciones de contacto inicial (aislamiento relativo) o aislamiento voluntario. Tal es el caso de los pueblos Hotï (jodï), Yanomami y Uwottuja (Piaroa), que habitan al sur del país en los estados Amazonas y Bolívar. Aunque el Estado venezolano no reconoce expresamente la existencia de estos grupos en condiciones de aislamiento, varios estudios e investigaciones científicas dan cuenta no solo de la existencia de estos grupos, sino también de la dinámica de ocupación y uso de su territorio; así como de las amenazas y presiones territoriales que enfrentan para su supervivencia. El informe presenta al pueblo Hotï con un total aproximado de mil (1000) personas, de los cuales 400 indígenas estarían en situación de contacto inicial o aislamiento relativo; al pueblo Yanomami con un total aproximado de 15.000 personas de los cuales habrían 4.000 indígenas en condiciones de contacto inicial (aislamiento relativo); y al pueblo Uwottuja con un total aproximado de 19.000 personas, con un grupo en aislamiento voluntario de aproximadamente entre 150 y 200 personas. En este informe también se presenta un cuarto pueblo, con un grupo en aislamiento en el estado Bolívar, denominado Arutani, del cual si bien no hay datos totalmente confirmados, si hay algunas evidencias.

 

Los territorios donde habitan los tres grupos en aislamiento están sometidos a diferentes amenazas y presiones que afectan a futuro su sobrevivencia física y cultural. Estas amenazas se refieren fundamentalmente a tres aspectos.

 

  • La presencia de mineros ilegales provenientes de Brasil, Colombia y otras regiones de Venezuela, quienes están practicando la minería de oro, coltán, diamante y otros minerales en los espacios aledaños donde viven los pueblos en aislamiento. Esta minería de carácter anárquico e incontrolada produce fuertes efectos ambientales y socioculturales en estos territorios. Cada vez más la frontera entre la minería ilegal y los grupos aislados se reduce, presionando los mineros para entrar en los territorios donde se encuentran los grupos en aislamiento. Todo esto produce una destrucción del hábitat donde se desarrolla la vida tradicional de estos pueblos, contaminación de las aguas de los ríos, procesos de sedimentación, deforestación, afectación de la caza y la pesca, introducción de agentes foráneos (delincuencia organizada) y presencia de grupos irregulares armados que custodian a los mineros y controlan esos territorios.

 

  • La vulnerabilidad epidemiológica frente a la introducción de enfermedades por parte de los agentes foráneos, sobre todo mineros y grupos irregulares armados, por la alta movilidad que hay en esas zonas debido a la actividad minera. Estos agentes producen la propagación de enfermedades epidémicas y endémicas. El paludismo es endémico y en algunos casos hiperendémico en las zonas donde habitan los grupos aislados. Otro ejemplo son brotes epidémicos de sarampión como en 2018, en la frontera con Brasil y Venezuela en la zona del alto Ocamo, la cual afecto a numerosas comunidades Yanomami, con un total aproximado de 101 muertes, según cifras de la Organización Panamericana de la Salud.

 

  • Proyectos Extractivistas del Estado. El gobierno nacional se ha propuesto una nueva política minera al sur del país, concretamente en los estados Bolívar y Amazonas a través de lo que ha denominado “Arco Minero del Orinoco”; el cual pretende la exploración y explotación minera de la zona, mediante la constitución de empresas mixtas entre el gobierno nacional y empresas trasnacionales, en varios bloques o zonas de esa región donde habitan diferentes pueblos indígenas, incluyendo grupos en aislamiento. El caso más evidente es en el bloque número uno (1), en el cual hay una zona cercana habitada por grupos Hoti en el Alto Cuchivero.

Según el informe de la organización  Land is Life, uno de los países donde la situación es más dramática es Venezuela.

Oficialmente, el país no reconoce ningún grupo en situación de aislamiento, aunque representantes indígenas, afirman que existen tres grupos confirmados y uno a confirmar. El gobierno expone que todos estos grupos están integrados por lo que no hay necesidad de ejecutar alguna medida protectora. Los activistas, sin embargo, han intentado sensibilizar a los órganos del gobierno y han pedido que la Constitución de Venezuela cree un dispositivo específico para esos grupos. Las iniciativas petroleras y mineras amenazan a los grupos en situación de aislamiento ubicados en territorio venezolano así como la acción de grupos armados y de narcotraficantes, muestra el informe.

Desde Wataniba, y con el compromiso de realizar todos los esfuerzos posibles para garantizar la vida de los pueblos originarios y sus territórios, instamos al Gobierno Nacional a reconocer la presencia de comunidades indígenas de reciente contacto o en aislamiento relativo, por sus características particulares y situación de vulnerabilidad. Urge la creación de políticas específicas para su protección.

Ig: @wataniba

Fb: Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonia Wataniba

Tw: @Wataniba_ve

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