El pulso del agua en Venezuela

La crisis climática que vive hoy el mundo genera cada día mayores y más relevantes alertas. Organismos globales como la ONU y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), han publicado datos suficientemente contundentes que así lo evidencian, como por ejemplo: el año 2023 fue el más cálido desde que existen registros, los niveles de dióxido de carbono han alcanzado el punto más alto en 3 millones de años y el planeta ha perdido 28 billones de toneladas de hielo desde mediados de la década de 1990 .

Fuente: ONU

CRISIS CLIMÁTICA = CRISIS DEL AGUA = CRISIS DE SALUD

Una de las mayores manifestaciones de esta crisis planetaria se da en el ciclo hidrológico. Tanto es así, que la ONU ha dicho que el agua es el centro de la crisis climática, ya que el calentamiento global acelera tanto la escasez como los desastres hidrológicos y afecta negativamente la calidad del agua. Algunos datos de la ONU y ONU-Agua así lo evidencian:

  • Se estima que para el año 2030 un aproximado de 700 millones de personas podrían verse desplazadas por la escasez intensa de agua.
  • El 80% de las aguas residuales retornan al ecosistema sin ser tratadas o reutilizadas (ONU Agua 2018).
  • Los desastres relacionados con el agua han sido los desastres naturales más predominantes en los últimos 50 años y representan el 70 % de todas las muertes relacionadas con estos eventos catastróficos (Banco Mundial, 2022).

CRISIS CLIMÁTICA Y PUEBLOS INDÍGENAS

Aunque son quienes mejor conservan los ecosistemas en los que habitan y quienes menos contribuyen a las emisiones, los pueblos indígenas están entre las poblaciones más vulnerables a la crisis climática y del agua. La mayor frecuencia de inundaciones extremas y sequías prolongadas altera ciclos de pesca, caza y agricultura tradicional, comprometiendo la seguridad alimentaria, la salud y la movilidad de comunidades que dependen directamente de los ríos, caños y humedales para su subsistencia. Defender los derechos de los pueblos indígenas y reconocer su rol como guardianes del agua y de los humedales es, por tanto, una de las estrategias más efectivas para enfrentar simultáneamente la crisis climática, la crisis del agua y la pérdida de biodiversidad.

Foto: Giuliano Salvatore. Cacurí, Amazonas, Venezuela

En este contexto crítico, cobra un valor cada vez más relevante la conservación, protección y gestión sostenible de nuestros sistemas hídricos y ecosistemas inundables, ya que son fundamentales para garantizar los derechos sociales de nuestra población, así como para contribuir al equilibrio climático y la preservación de la vida en el planeta. 

Foto: Giuliano Salvatore. Cacurí, Amazonas, Venezuela

Con el propósito de contribuir a estos esfuerzos, en Wataniba participamos en espacios regionales como la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG) y en iniciativas globales como MapBiomas, en las cuales desarrollamos proyectos de investigación, mapeo y monitoreo que arrojan evidencias científicas e información de alto valor para la toma de decisiones sobre la gestión del agua, así como para el diseño, planificación y fortalecimiento de políticas que apunten a su protección, conservación y gestión sostenible.

DINÁMICA DEL AGUA SUPERFICIAL DE VENEZUELA

La publicación en 2025 de la Colección 3 de MapBiomas Agua Venezuela marca un hito en el monitoreo del agua en el país, al poner a disposición datos mensuales y anuales sobre la superficie de agua para el periodo 2.000 – 2.024 en todos los biomas del país. Esta información permite ir más allá de la percepción puntual de sequías o inundaciones y comprender patrones de pérdida y ganancia de agua en diferentes ámbitos y escalas, que abordan desde biomas, estados, municipios, cuencas, hasta áreas protegidas y territorios indígenas, lo que abre oportunidades concretas para planificar la gestión hídrica, orientar la protección de humedales, priorizar inversiones en infraestructura y diseñar políticas de adaptación al cambio climático basadas en evidencia científica.

A partir de estos datos, sabemos que la superficie de agua en Venezuela para 2024 es de 3,17 millones de hectáreas (Mha), es decir, 3% del territorio nacional, una extensión aproximada a la del estado Barinas. Un dato clave es que la mayor proporción de superficie de agua se encuentra entre los biomas Amazonía y Lago de Maracaibo, que poseen 2,46 Mha, es decir, 76,88 %.

Datos de MapBiomas Agua Venezuela

Durante el período 2000 – 2024 se observa una tendencia a la pérdida de agua superficial a nivel nacional, con una tasa promedio de -8,56 ha/año. Para 2024 la superficie de agua detectada fue un 0,94 % menor que el 2023 y estuvo un 3 % por debajo de la media histórica. En los últimos 10 años, la superficie de agua se mantuvo por debajo de la media histórica. La mayor diferencia con la media en ganancia fue en 2006 con 3,5 Mha y la mayor pérdida en el 2016 con 3,12 Mha.

En la Colección 3 se ampliaron las categorías de las clases de los cuerpos de agua según su uso, incluyendo: abastecimiento de agua, riego, uso mixto, extracción de gas, petróleo, y otros usos. Los cuerpos de agua de origen natural disminuyeron en 7% de su superficie para el año 2024, con relación al año 2000. El tipo de uso minero presenta tendencia positiva (+50%) y se concentra en el bioma Amazonía. Los cuerpos de agua asociados al uso minero aumentaron para el año 2024 un 47% con relación al año 2000.

Datos de MapBiomas Agua Venezuela

En conjunto, estos resultados confirman que Venezuela enfrenta una pérdida sostenida de agua superficial en casi todos sus biomas, estados y cuencas, al mismo tiempo que se reconfiguran los usos del agua con un peso creciente de embalses, acuicultura y, especialmente, de cuerpos de agua asociados a la minería, concentrados en la Amazonía. 

Esta combinación es especialmente preocupante en un país que depende de sus grandes reservorios hídricos amazónicos y guayaneses para la regulación climática, la generación hidroeléctrica y la seguridad hídrica de millones de personas.

Las evidencias contenidas en estos datos refuerzan la urgencia de articular la información de MapBiomas Agua con iniciativas regionales como el Mapeo de Humedales Amazónicos de RAISG y Wataniba, a fin de definir prioridades de conservación, gestión y restauración que protejan tanto los ecosistemas inundables como los territorios indígenas que dependen de ellos.

MAPEO DE HUMEDALES AMAZÓNICOS

Desde 2023, Wataniba y Provita participamos activamente en el proyecto regional “Mapeo y diseño de un enfoque de conservación y gestión para los humedales amazónicos”, coordinado por la RAISG e implementado junto con organizaciones socias de todos los países amazónicos. En el caso de Venezuela, Wataniba lidera el trabajo de mapeo y análisis para la Amazonía y la Guayana, integrando imágenes satelitales, indicadores de integridad ecológica y variables de bienestar humano a través de su Sistema de Información Socioambiental.

Foto: Archivo RAISG

Este proyecto no se limita a producir mapas, sino que busca generar una base de evidencia sólida sobre la extensión, el estado y las amenazas que enfrentan los humedales amazónicos, para orientar decisiones de política pública, fortalecer figuras de protección existentes como las Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE) en Venezuela, y pensar en el impulso de nuevos Sitios Ramsar en el país, especialmente en la Amazonía venezolana. Esto, además de apoyar las estrategias de manejo y defensa territorial de los pueblos indígenas que dependen de estos ecosistemas. 

A través de talleres nacionales, espacios de intercambio técnico y procesos de priorización de áreas clave para la conservación, Wataniba ha contribuido a adaptar la metodología regional a la realidad venezolana y a construir una red de aliados institucionales, académicos e indígenas comprometidos con la conservación y la gestión sostenible de los humedales amazónicos y guayaneses del país.

Mapa Regional de Humedales (RAISG)

HUMEDALES EN DATOS

A nivel regional, fueron mapeadas 151,7 millones de hectáreas de humedales en la Amazonía, que corresponden al 22% de la región, y fue creada una base de datos (2016-2023) que permite analizar cambios y tendencias espaciales y temporales en los humedales amazónicos. Las investigaciones permitieron identificar áreas de actividades antrópicas (minería, agricultura, infraestructura y urbanización, así como deforestación e incidencia de fuegos) que afectan los humedales, y determinamos sus impactos.

VENEZUELA Y SUS HUMEDALES AMAZÓNICOS Y GUAYANESES

Para el caso específico del territorio venezolano, el mapeo resultó en la identificación de 11,7 millones de hectáreas de humedales en los estados Amazonas, Bolívar, Delta Amacuro y Guayana Esequiba, extensión que representa el 18,9 % del territorio amazónico venezolano, es decir, 10,9 % de la superficie total del país. También precisamos los tipos de humedales existentes en la Amazonía y Guayana venezolana, de los cuales el que mayor superficie posee es el tipo conocido como Bosques Inundables, con 8,5 millones de hectáreas.

Fuente: Proyecto Mapeo y diseño de un enfoque de conservación y gestión para los humedales amazónicos (Wataniba-RAISG)

A partir de los indicadores de biodiversidad, estado de conservación, presión antrópica (minería, incendios, deforestación e infraestructura), seguridad hídrica y alimentaria y valor cultural, se cuenta hoy con una primera aproximación para la identificación de un conjunto de humedales priorizados para tres grandes tipos de acción: preservación, gestión y restauración. 

  • Preservación: mantener el estatus de los humedales mejor conservados para asegurar la regulación climática. 
  • Gestión: activar alarmas en zonas bajo presión para proteger la seguridad alimentaria y el ciclo hídrico. 
  • Restauración: implementar medidas urgentes de recuperación funcional para regular actividades territoriales bajo el marco de los ODS.

​Este ejercicio de priorización ofrece varias claves en el contexto de la crisis climática y del agua. Primero, confirma que la Amazonía venezolana concentra algunas de las mayores reservas de agua superficial del país, pero que estos reservorios están siendo alterados por sequías más intensas y prolongadas, eventos extremos como El Niño y cambios en el uso del suelo, como lo muestran las tendencias de MapBiomas Agua para 2000-2024. Segundo, visibiliza que una fracción importante de estos humedales priorizados se ubica en de figuras formales de protección o en ABRAE con debilidades de gestión, a pesar de que en ellos se asientan pueblos indígenas que dependen directamente de la integridad del ciclo hidrológico para su seguridad hídrica, alimentaria y cultural.

En este sentido, la información generada por MapBiomas Agua y por el proyecto de Mapeo de Humedales Amazónicos de RAISG no solo permite cuantificar pérdidas y ganancias de agua superficial, sino que se convierte en una herramienta estratégica para actualizar y robustecer el sistema de ABRAE en la Amazonía venezolana, incorporando criterios hídricos y de integridad de humedales en la planificación territorial y en los planes de ordenación del estado Amazonas y de otras entidades amazónicas; identificar nuevos humedales continentales con potencial para ser reconocidos como Sitios Ramsar, cerrando la brecha actual de representación que favorece ecosistemas marino-costeros frente a los grandes sistemas continentales amazónicos y guayaneses; diseñar políticas públicas y mecanismos de gestión que incorporen de forma explícita la participación de pueblos indígenas como actores de gobernanza del agua y de los humedales, articulando el conocimiento tradicional con herramientas de monitoreo satelital para vigilancia, alerta temprana y toma de decisiones.

​Hoy, ante la grave crisis climática, este esfuerzo adquiere un sentido especial ya que los datos generados permiten visibilizar la pérdida de agua superficial, identificar humedales clave en la Amazonía y la Guayana, y respaldar las demandas de los pueblos indígenas y de las comunidades locales por una gestión del agua que ponga en el centro la protección de los ecosistemas inundables, la defensa de los territorios y la garantía de derechos para las generaciones presentes y futuras.

Para acceder a información más completa y detallada sobre este tema, y conocer más datos y mapas, descarga aquí el PDF de nuestra publicación:

Wataniba

Promovemos procesos de gestión territorial sostenibles en la Amazonía venezolana.
Buscamos fortalecer tanto la identidad de los pueblos indígenas de esta región, como su capacidad técnica para defender y ejercer sus derechos.

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